Volver a lo que importa

Hoy más que nunca estamos invitados a fijar una posición, a comunicar sobre lo que realmente importa a nuestra comunidad, cómo nuestros productos y servicios resuenan con las necesidades, con lo que es realmente importante. 

No hemos descubierto el agua tibia al reconocer este período como uno en transformación, lo que sí queremos es plantear cuál es la ruta de ésta, hacia dónde vamos como individuos, como sociedad, para saber cuál es el punto de encuentro en donde se reúnen, las personas, la sociedad y las marcas. Hacer buenas preguntas, para obtener mejores respuestas.

El planteamiento parte de la pregunta: ¿Qué es lo realmente importante?

Porque cuando existen amenazas tan latentes y reales como una pandemia y/o una crisis económica, como individuos nos toca replantearnos, nuestros valores, nuestros principios, para empezar así a eliminar aquello que no coincide con esta nueva visión y hacer nuestro, todo lo que resuena con esta esencia en transformación. 

Así empezamos a agradecer lo que ya dábamos por sentado, como la salud, empezamos a valorar los momentos que antes eran cotidianos, como por ejemplo: una comida con la familia, que hoy se convierte en algo extraordinario. Le damos un nuevo sentido al tiempo ¿tres horas en un taco o tres horas para salir a abastecernos? Como individuos nos estamos replanteando nuestro rol, nuestras herramientas, nuestras realidades, seguro retomaremos las que son realmente importantes y las que no, las transformaremos por unas nuevas.

Como sociedad empiezan aparecer los mejores valores que como raza humana tenemos: la solidaridad de las ollas comunes, la flexibilidad en las relaciones comerciales, el entendimiento de que en esto estamos todos juntos y donde solidarizar, ayudar, colaborar, parecen ser los nuevos verbos preferidos en la comunicación pública y privada. El cambio que vivimos en la dimensión individual está impregnando al colectivo y liderando las acciones políticas, económicas y sociales. Parece que la ruta de la transformación es positiva, aunque tengamos que dejar a un lado también cosas buenas.

Si este es el panorama individual y colectivo, ¿Qué pasa con las marcas? ¿Cuál es su rol en un contexto en transformación?

Hoy más que nunca estamos invitados a fijar una posición, a comunicar sobre lo que realmente importa a nuestra comunidad, cómo nuestros productos y servicios resuenan con las necesidades, con lo que es realmente importante. 

Estamos obligados a inspirarnos en los valores que hoy hacen sentido, valores como la honestidad, la solidaridad y la lealtad. Y para esto debemos preguntarnos: ¿Qué tan honesta es tu comunicación hoy?, ¿qué tan solidarias son tus acciones?, ¿qué tan leal eres a tu esencia de marca? Tres preguntas con múltiples respuestas, pero que sin duda pueden marcar esta nueva cancha, esta nueva realidad.

¿Qué tan honesta es tu comunicación hoy? 

Porque cuando comunicamos honestamente, dejamos de hablar en estereotipos para hablar de tú a tú, para ser marcas reflejo, más que un norte inalcanzable. Así la transformación de las comunicaciones es de estereotipos a realidades.

¿Qué tan solidarias son tus acciones? 

No interpretemos la solidaridad sólo desde la acción desinteresada, sino del reconocimiento de ser parte de algo más allá de un producto o servicio, de entender que nuestras acciones tienen repercusión en el conglomerado. 

Así la ruta de transformación pasa de marcas de productos y servicios a marcas comunitarias, marcas ciudadanas que reconocen su rol, en un ecosistema vivo que evoluciona. 

¿Qué tan leal eres a tu esencia de marca? 

Y por leal no nos referimos a esencias estáticas, inflexibles, por el contrario la invitación es a una revisión constante de nuestra esencia, y si no tenemos o no la reconocemos, más que una invitación es una necesidad, es empezar a reconocer por qué nacimos y por qué seguimos existiendo, para así responder a lo que realmente es importante para los individuos. 

¿Eres el buscador más conocido? ¿O naciste para organizar la información del mundo? 

Al responder a esta pregunta, la transformación pasa de simplemente marcas a marcas son sentido.

Así el camino de la transformación pasa por entender lo que es realmente importante para los individuos, lo que es verdaderamente importante para la sociedad y qué es lo realmente importante que las marcas pueden ofrecer pasando por una comunicación real de marcas ciudadanas y con sentido.  

31 de Agosto, 2020 - 10 minutos de lectura

Camila Sanhueza

Senior Brand Planner

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